Nuestro bienestar como prioridad

Lo damos todo para salir adelante, para sacar ese sueño y convertirlo en la realidad que queremos vivir. Nos levantamos temprano, nos acostamos tarde, cumplimos con lo cotidiano y estamos para quienes amamos… pero muchas veces nos olvidamos de nosotras: de cuidar nuestra mente, nuestro cuerpo y nuestro espíritu.

Hoy quiero proponerte algo distinto:

Ejercitemos nuestro bienestar como prioridad.

Aquí te comparto tres prácticas que se han vuelto pilares en mi camino de bienestar:

1. ¿He terminado el día haciendo algo que me haga feliz?

Hace unos años, conversando con una amiga, surgió esta pregunta:

“Hoy, al irme a dormir, ¿he terminado el día haciendo algo que me haga feliz?”

Desde entonces se convirtió en la base de mis días.

No importa la actividad que elijas; lo esencial es que te llene el alma. Aunque sean cinco minutos, dedica ese tiempo a algo que te conecte con la alegría, que te ayude a sostenerte en los momentos en los que las cosas no fluyen como quisieras.

2. Afirmaciones: el poder de tus palabras

Es impresionante cómo nuestras palabras moldean nuestra realidad, especialmente cuando somos conscientes del diálogo interno.

Durante un mes completo escuché cada mañana un playlist con cien afirmaciones. Al inicio me resistía; algunas frases sonaban ajenas, pero con el tiempo se volvieron mías.

Repetirme “Eres más fuerte de lo que crees” dejó de ser una duda y se convirtió en certeza.

Inténtalo. Te puede sorprender lo mucho que cambia tu energía cuando tus palabras se vuelven aliadas.

3. El autocuidado refleja nuestra conducta

He descubierto que el autocuidado es una forma de conocerme mejor y actuar en coherencia con lo que quiero llegar a ser.

Mis valores, mis prioridades y mis hábitos se reflejan, entre muchas cosas, en cómo me visto, cómo me hablo y cómo me trato.

Si me visto con ropa cómoda pero bonita, que me haga sentir bien incluso en casa, me recuerdo que merezco sentirme bien siempre, no solo cuando tengo un evento o una cita.

Y si trato a mis amigas con cariño, también me debo ese mismo cariño cuando cometo errores. Eso también es bienestar emocional.

Collage de mujer cuidando su bienestar, con rutinas diarias de autocuidado y conexión personal
“Tu bienestar empieza en los pequeños hábitos diarios.”

Cuando aprendes a cuidarte, el siguiente paso es confiar en ti. Si sientes que algo aún te detiene, te invito a leer este artículo y descubrir cómo avanzar con más confianza en tu camino. 👉 ¿Qué te está reteniendo?