Lo que aprendí al postular a becas y programas

Si te gusta estudiar o emprender, es muy probable que ya hayas participado o desees participar en postulaciones a becas, fondos, nominaciones o programas que fortalezcan tu crecimiento personal y profesional. En este artículo comparto algunos de mis principales aprendizajes al postular a becas y programas, experiencias que me ayudaron a crecer tanto profesional como personalmente.

Mi primera postulación

Fue cuando tenía 29 años. Postulé para convertirme en Young Leader of the American Initiative, aka YLAI, de la Embajada de los Estados Unidos.

Cuando llené la postulación realmente tenía mucha emoción pero nada comparado a cuando me llegó el correo de confirmación de haber llegado a la segunda fase. Lloré sin parar y eso que aún no era seleccionada. Fui a la entrevista, todo era en inglés, con nervios me defendí y juraba que el comité iba a ver lo importante que era mi proyecto y me darían la beca.

Aquí viene la primera lección: 

Correo de rechazo en una postulación a becas y programas visto en una laptop sobre un escritorio
No todas las postulaciones terminan en un sí, pero cada proceso deja una lección valiosa.

Tu visión, tu proyecto, tienen valor, aún cuando no sea seleccionado.

Puse el valor de mi proyecto en lo que otras personas podían percibir durante una entrevista de apenas 15 minutos. Cuando llegó el correo diciendo que no me seleccionaron, impactó tanto en mi que llegué a pensar que mi proyecto no era suficiente. 

Ha sido un largo camino aprender que, cuando postulas, no solo importa tu perfil, sino también aquello que el país, programa o entidad busca impulsar en ese momento y muchas veces esto no se alinea pero nunca significa que tu trabajo o tu perfil no sean suficientes. 

Cuando te dicen que sí

Tiempo después participé en una postulación muy especial para mí, aquí apostaba una nueva idea para mi emprendimiento y ya con el conocimiento previo, iba con la mente abierta a recibir un sí o un no. Resulta que en esta oportunidad, el sí vino de inmediato y la emoción de ese correo era bastante diferente. Ya había la experiencia de los rechazos previos ( porque si, he postulado a varios programas y varias veces), así que la emoción vino acompañada de calma.

Segunda lección:

Correo de aceptación al postular a becas y programas mostrado en una laptop con luz cálida
Un sí puede abrir nuevas oportunidades, pero también exige flexibilidad y crecimiento.

Mantén tu mente abierta en el proceso 

Aplicar a un programa te hace imaginar un sinnúmero de ideas, oportunidades y aprendizajes que vas a tener, y cuando eres aceptada es esencial que mantengas una disposición a la flexibilidad. Tanto contigo, como con el programa en el que estás. Entras a una nueva fase de tu vida. Esta experiencia te lleva a descubrirte desde otro lugar. Ser flexible contigo te permite navegar con mayor soltura los cambios que esta oportunidad te está brindando. Las rutinas necesitaran actualizarse, los retos te llevaran a sacar tu lado recursivo y los imprevistos te recordaran que lo único constante en la vida es el cambio. 

Autodescubrirte 

Hay postulaciones que, con solo 4 preguntas, te pueden mostrar un camino de introspección y si te lo permites te pueden llevar a que conozcas partes de ti que no imaginabas. Desde una beca para una maestría hasta una capacitación de una semana en IA, me han llevado a ver mi perfil con nuevos ojos y ver el potencial de crear nuevos caminos con tan solo preguntarte, ¿Qué es lo que piensas hacer al regresar de este programa?

Aquí viene mi tercera lección:

Formulario de postulación a becas y programas en una laptop con papeles de reflexión e introspección

El solo hecho de llenar una postulación ya es una ganancia

Sin importar el resultado, el que decidas entrar en este proceso habla de tu naturaleza hacia la evolución personal. Entras en un periodo donde cada pregunta se convierte en una oportunidad para conocerte mejor. El tiempo que inviertes respondiendo también es tiempo para soñar con esa versión de ti que quieres ver crecer. Es, además, una forma de darte un voto de confianza en tu capacidad de crear. Por donde lo veas, has ganado con tan solo postular 🙂 

Y como decimos en mi país, te dejo una lección de yapa (extra): 

 Las expectativas

Sea por los resultados o por el programa en donde aplicas, debes poner atención a tus expectativas, porque cuando hay expectativas también hay frustraciones. No te digo que no sueñes o que no te emociones pero hazlo con equilibrio. Ten en cuenta que debes dejar un espacio para aquellas situaciones que no son como lo que esperabas y eso también es parte del proceso.

Lo esencial es que puedas encontrar el aprendizaje en cada situación y reconocer la riqueza del proceso.

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