Hoy se cumple un año desde que tuve la oportunidad de participar en el AI Inspira Collective Hackathon, organizado por la Embajada de los Estados Unidos.
Puedo decir con absoluta certeza que esta experiencia marcó un antes y un después, tanto en mis habilidades profesionales como en mi forma de entender los cambios tecnológicos y su relación con la sociedad.
Comencemos por la pregunta clave.
¿Qué es un hackathon?
En términos sencillos, un hackathon es un evento que reúne a equipos multidisciplinarios para desarrollar soluciones innovadoras a un problema específico, trabajando contra el reloj.
En el caso del evento en el que participé, el desafío consistía en desarrollar propuestas que integraran la inteligencia artificial en tres áreas: educación bilingüe, empleabilidad y seguridad. Tuvimos apenas tres días para investigar, diseñar una solución y presentarla mediante un pitch de tres minutos.


Esta experiencia tuvo varias etapas de aprendizaje que hoy quiero compartir contigo.
Antes de postular
1. No te frenes por falta de experiencia
Era la primera vez que participaba en un hackathon. Aun así, decidí postular.
La riqueza de este tipo de eventos está precisamente en que los equipos son multidisciplinarios. Tu experiencia profesional, aunque no sea técnica, se convierte en una pieza que aporta valor al equipo. Así que, si alguna vez tienes la oportunidad de participar, recuerda que tu especialidad puede ser justamente la herramienta que hace falta para construir una mejor solución.

2. Cuestiona tus creencias y ábrete a aprender
Al igual que muchas personas, cuando recién comencé a escuchar sobre la IA tenía recelo de usarla, especialmente por la seguridad de la información y el temor a perder la integridad en el trabajo.
La única forma de saber si mis temores eran ciertos fue capacitándome. Ampliar tu visión te da un campo más fértil para crear, innovar y actualizar tus creencias con base en hechos. Y eso, inevitablemente, se traduce en crecimiento personal.
Durante el hackathon

3. Enfócate en el problema y en la riqueza de un equipo multidisciplinario
Un hackathon te presenta un problema esperando que propongas una solución no solo diferente, sino realizable.
Al trabajar con un grupo multidisciplinario, te sorprenderá ver cómo las vivencias de cada integrante son el punto de partida para entender el impacto del problema desde distintas perspectivas. Con esa base, puedes desarrollar una solución integral. ¿Y la innovación? Surge como producto natural de ese trabajo en equipo.
4. No temas preguntar ni apostar por tu propuesta
Durante el proceso contarás con mentores que te acompañarán y compartirán su experiencia. Aprovecha esa oportunidad y no te guardes las dudas.
Recuerdo especialmente un consejo que nos dieron:
“Nosotros podemos compartir nuestra opinión, pero la decisión final siempre será del equipo.”
Ese comentario me enseñó que recibir retroalimentación no significa perder la autonomía. Escuchar distintos puntos de vista fortalece una propuesta, pero la responsabilidad de decidir sigue siendo del equipo.

5. Reconoce las habilidades y los tiempos de tu equipo
Cada persona es un mundo y tiene sus propios ritmos.
En un escenario donde no conoces a tus compañeros, observar sus fortalezas permite asignar áreas adecuadas. Además, conocer sus tiempos (o preguntárselos directamente) ayuda a marcar un ritmo eficiente contra el reloj. Esto puede marcar toda la diferencia al momento de la presentación.
6. Demuestra la sostenibilidad de tu idea
Así como en el emprendimiento y en la vida, la sostenibilidad de un proyecto es lo que realmente pesa. Tienes que demostrar con investigación que no es solo una idea bonita, sino una solución viable y escalable por la que vale la pena arriesgarse e invertir. Responder preguntas como:
¿Cómo va a generar ingresos?
¿De quién dependerá su operación?
¿Cómo va a crecer?
Esto demuestra que la propuesta fue pensada tanto para impactar como para perdurar.


El impacto después del hackathon
Aquí quiero compartir la gran sorpresa que nos llevamos. Luego de realizar el pitch, con toda la adrenalina del momento y apenas procesando que habíamos logrado presentar la propuesta, anunciaron a los ganadores: ¡nuestro grupo fue uno de los galardonados!


7. Siempre da lo mejor de ti
Todos éramos nuevos en un hackathon.
Aaron lideró el desarrollo tecnológico y logró construir una presentación junto con un demo funcional en tiempo récord. Erly, Pao y yo nos enfocamos en el pitch. Ensayamos, medimos los tiempos y buscamos la mejor manera de dejar huella en apenas tres minutos.
Tres días antes no nos conocíamos. Tres días después habíamos aprendido juntos, creado una solución y levantado un premio.
Da siempre lo mejor de ti.
Nunca sabes cuándo ese esfuerzo terminará abriendo una puerta que ni siquiera imaginabas.

8. Sigue buscando oportunidades
Cuando termina un hackathon, pueden ocurrir muchas cosas. Quizá el proyecto continúe desarrollándose. Quizá no.
Pero hay algo que sí cambia. Tú. Porque desbloqueas una nueva forma de pensar, crear y resolver problemas. Sigue buscando espacios para ampliar tu visión, desarrollar habilidades, conectar con más personas y redescubrirte.
En mi caso, después de esa experiencia he participado en nuevas convocatorias, he seguido especializándome en inteligencia artificial y he conocido personas que desarrollan proyectos increíbles en Ecuador, iniciativas que antes solo imaginaba posibles en grandes metrópolis.
También cambié mi forma de ver la inteligencia artificial.
Dejé de preocuparme únicamente por los riesgos porque aprendí cómo proteger mis datos y comprendí que la ética nunca depende de una herramienta, sino de las personas que la utilizan.
Quiero cerrar con una frase de mi profesor de Planificación Estratégica con IA, una idea que sigue acompañándome desde entonces:
“La IA es solo una herramienta. Tú eres el profesional que la dirige. Todo depende de cómo decidas utilizarla.”
